lunes, 18 de junio de 2012

¿Que hacer con la basura espacial?


Restos de satélites y cohetes conforman la basura espacial, la cual acarrea graves inconvenientes



La basura no solo dice presente en nuestras casas, calles y en toda la superficie terrestre. También da el presente en el espacio, dando lugar a lo que se conoce como basura espacial o basura cósmica.
Este tipo de basura, al igual que lo que ocurre con la basura que podemos generar nosotros, da lugar a algunos inconvenientes y problemas que deben ser tratados con anterioridad para evitar sus consecuencias.
Para comprender mejor el problema de la basura espacial debemos conocer cómo se conforma la misma. En este sentido, la basura espacial esta compuesta por restos de cohetes y satélites que se han dejado de utilizar y demás desperdicios que se producen durante los viajes que se realizan al espacio.

Y al igual que la basura terrestre, la basura espacial debe recogerse o eliminarse. De lo contrario, puede interferir  la circulación de los satélites actuales y de las distintas naves, con sus tripulaciones, que son enviadas al espacio para llevar adelante distintas misiones.
Al respecto, una experiencia del año pasado nos podrá clarificar los inconvenientes que puede generar la basura cósmica. En septiembre del año pasado, los restos del cohete europeo Ariane pasaron a 1,3 kilómetros del transbordador Discovery acoplado a la Estación Espacial Internacional. En esa oportunidad, la NASA afirmó que ninguna de las naves ni los astronautas que las tripulaban estuvieron amenazados. Pero si la distancia era menor, una complicada maniobra iba a tener que realizar la nave. O peor aún, si colisionaban, un desastre si iba a producir.
Ante este contexto, Electro Optic Systems, una empresa australiana, desarrolló un sistema de seguimiento con láser para poner orden en el espacio y evitar que la basura espacial choque con los satélites que orbitan la Tierra o con las naves que se envían al espacio.
Este sistema emplea el mismo principio que los radares pero es más exacto y es capaz de detectar minúsculos objetos. Se localizaría y rastrearía a los escombros y a la basura y en caso de que pueda existir una colisión entre éstos y los satélites o naves, se avisaría al operador de los mismos para tomar los recaudos pertinentes.
De todos modos, el director de la empresa manifiesta que “la información no es exacta, con lo cual ocurren accidentes que podrían evitarse, y por otra parte el operador tiene que mover el satélite y gasta combustible, algo que a su vez acorta la vida útil del satélite”. Pero hasta que se desarrolle algo más efectivo, es un buen avance ¿no creen?
Actualmente existen más de cinco mil satélites funcionando y una importante cantidad de desperdicios que amenazan a los mismos.Según los cálculos de los astrónomos, están suspendidos en la órbita terrestre unos 200.000 objetos de menos de un centímetro de diámetro, como flecos de pintura despegada de los cohetes, y otros 500.000 de aproximadamente un centímetro o más, hasta contenedores de fuel del tamaño de un autobús”.
Este sistema de la empresa australiana necesita seguir desarrollándose, para lo cual necesita de financiación que podría llegar de algunas empresas estadounidenses o europeas.

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